Matrimonio gay
Resulta maravillos pensar en la normalización del colectivo gay en nuestro país. Cada día son menos las barreras que separan a unos de otros y pronto llegará el momento en que las únicas que permanezcan en pie sean las ideológicas. Me hace mucha ilusión saber que ya puedo casarme con quien quiera, ya sea mujer u hombre y que legalmente se me estará permitido. Listo el papeleo, la ceremonia, el convite y los invitados. ¿Qué me queda? ¡Ah! Lo olvidaba... ¿Qué se puede hacer con una puerta cuando la llave que la abre está al otro lado? ¿Salgo por la ventana? Podría morir en el intento. No sé si vale la pena esforzarse por salir de este cuarto... ¿Qué se me ha perdido fuera? Sea lo que sea, puedo darlo por perdido y dedicarme a otros quehaceres. Divisar la comedia de la vida a través del cristal es un bonito pasatiempo.
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